En 1935, un grupo de mujeres bautizadas por la prensa como “The Dancing Daughters”, marcaron un hito cuando se sumaron a la legendaria competencia de resistencia, las 24 Horas de Le Mans, arriba de un MG PA.
Seis fueron los nombres que pasaron a la historia: Barbara Skinner y Doreen Evans (auto 55); Joan Richmond y Barbara Simpson (auto 56); y Margaret Allen junto a Colleen Eaton (auto 57). Las tres duplas de conductoras, corrieron junto a la asistencia de una leyenda de Morris Garages, el piloto George Eyston, y no solo completaron las 24 horas de carrera continua, sino que el único cambio mecánico que hicieron fue el reemplazo de una ampolleta de uno de los autos.

