Desde su fundación, hace más de un siglo en una vieja fábrica en Detroit (1903), Ford ha tenido claro un objetivo: ayudar a las personas a crear un mundo mejor, donde cada uno es libre de moverse y perseguir sus sueños. Por esta razón, a través de innovación, seguridad, tecnología aplicada a sus vehículos y una visión a futuro de la industria automotriz, ha ofrecido grandes soluciones para las personas.
La marca del óvalo marcó una época en materia de producción y masificó el uso del automóvil con el Ford T (1908), modelo que produjo un boom comercial y cuyo éxito se extendió durante 19 años con ventas que superaron los 15 millones de unidades en todo el mundo. Hoy, la compañía celebra 119 años de historia, que la ubica en un escenario desafiante y lista para seguir avanzando hacia la electromovilidad y con un fuerte foco en los segmentos que históricamente han posicionado a Ford a nivel mundial.
Visión a futuro y el desafío de la electromovilidad
Desde sus inicios Ford ha apostado por la electrificación de sus modelos y una prueba de ello fue el Detroit Electric 47 desarrollado por la marca en 1914 y que fue uno de los primeros vehículos eléctricos de la industria automotriz. Luego incursionó con Ford Ranger Electric en 1996 y recientemente F-150 Lightning se convirtió en la primera pick up 100% eléctrica del mercado.
Esta última marcó un hito en la compañía dentro de sus avances en materia de electromovilidad y es solo el comienzo de las ambiciones de crecimiento y liderazgo de la marca en cuanto a la fabricación de vehículos eléctricos. La transición de la firma estadounidense para liderar esta revolución eléctrica, incluyen los planes para escalar su producción a más de 2 millones de vehículos eléctricos por año para el 2026, lo que representa alrededor de un tercio del volumen global de Ford, aumentando a la mitad para 2030 y capturando las mismas o incluso mayores cuotas de mercado en los segmentos en los que Ford ya lidera.

